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Habitación de Rede

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Habitación de Rede

Mensaje por ChibiMoyashi el Lun Feb 28, 2011 3:42 pm

El silencio no existía nunca en aquel cuarto… o más bien, laboratorio personal, pues se haría difícil pensar que aquel lugar lleno de maquinaria ronroneante, enormes armarios con cientos de tarros de contenidos dispares guardados bajo llave y mil artilugios extraños más formaran parte del dormitorio de un niño de 12 años. Ni siquiera la parte anexa al laboratorio, mucho más tranquila sin duda, lo parecía. Ésta contaba con forma circular y las paredes no se veían, pues eran cubiertas en su totalidad, desde el suelo al techo, por estanterías atestadas de libros. Únicamente había algo que podría llamarse “normal” en aquella habitación, y era la gran cama que había justo en el centro de la misma, custodiada por aquellos estantes de saber. La forja era de oro, con un pentáculo en la misma en la parte de la cabecera. La colcha era violácea y con dibujos de gatitos negros y sobre ella, al igual que sobre el suelo, había una cantidad preocupante de libros. Quizás lo poco que destacaba entre aquel caos, era el gato de peluche dorado que estaba tirado sobre la almohada.

En la parte del laboratorio, un intrincado circuito de aparatos del mismo sobre una mesa de pruebas dejaba escapar un sonido borboteante, mientras un líquido rojizo dentro de un matraz de destilación se iba condensando sobre una placa de lo que parecía ser un cristal negruzco. De repente, el cristal empezó a burbujear progresivamente hasta que explotó. Entonces, del gatito de peluche en la zona contigua surgió repentinamente un enorme ojo redondo con una pupila felina, sobresaltado por el ruido. Pero no se movió del lugar.

Sin embargo, la explosión no fue un imprevisto, pues la humareda de la misma fue absorbida por un pequeño sistema de ventilación que conectaba con un tubo de vidrio zigzagueante, parte de aquel circuito. El humo acabó en otro matraz, que era calentado por un mechero Bunsen, donde la sustancia quedó convertida en líquida y pasó por si sola al tubo que estaba conectado al matraz. Este tubo fue pasando por una serie de doble nueces móviles, agitándolo y traspasándolo de uno a otro tubo, mezclándolos con otros preparados hechos para que el efecto encadenado los acabara mezclando con aquella sustancia que iba cambiando de color. Finalmente, el líquido, que ahora había tomado un color verdoso, acabó en una ampolla de decantación con un pequeño grifo en su parte inferior. Entonces, empezó a dividirse, quedando en la parte superior unos sedimentos flotantes de color azulado, mientras en la parte inferior se iba acumulando algo que recordaba mucho a la consistencia pastosa de la miel y de color dorado. El peso de esta sustancia activó el grifo, haciéndola caer hasta una máquina con una especie de molde rectangular dentro. Una vez se pasó todo, el grifo se cerró automáticamente, evitando que pasasen los sedimentos azules, y la máquina hizo lo mismo, poniéndose en marcha a continuación y siguiendo las instrucciones programadas en ella.

Tras una serie de ruidosas vibraciones del aparato, se oyó un “clink” y uno de los lados de la máquina parecido a la puerta de un microondas se abrió, dejando salir una bandeja que contenía un humeante puñado de papeles rectangulares dorados.

El ojo sin embargo, tras la explosión, había estado pendiente de otra cosa. Cuando oyó pasos, el peluche se alzó en el aire y se acercó a una de las estanterías de libros. Unos segundos después, ésta se movió hacia un lado, provocando un leve temblor en el cuarto, y dejó a la vista una enorme doble puerta dorada, que bien podría formar parte de la entrada de una catedral. Cuando éstas se fueron abriendo, el peluche flotante se apresuró a cambiar de forma, viendo en qué estado volvía su amo del armario de su colección.

Aunque sus pupilas ya habían menguado, una lágrima roja como su pelo bajaba por la mejilla derecha de Rede mientras jadeaba agotado y tembloroso saliendo del monumental armario. Pero unas suaves manos femeninas le recibieron, sujetando su rostro con delicadeza, y una dorada Lullubel se encargó de lamer amorosamente la sangre que le corría por ella. Rede cerró los ojos y le dejó hacer. Luego, se acurrucó con gusto entre sus pechos mientras el golem le abrazaba de forma maternal.

- Tengo que reajustar la temperatura – murmuró abriendo los ojos pero sin moverse, para sí mismo más que para alguien –, ella es dos grados más cálida.

Sin ninguna ceremonia, Rede se apartó de su golem y se quedó estático un segundo, dándose cuenta de que los ruidos que había en el laboratorio cuando se fue, ya no eran los mismos. Entonces, se encaminó a la escalinata que conectaba el fondo de aquella parte de la habitación con el anexo de la otra. Mientras subía los peldaños, iba diciendo:

- API doc 345, EFE sin 67, LOP can 9008, TUD señ 12, HUD fin 345 A y B, VAN erg 2, EJE cam 234, SIN sin 12, YET kol 95, AME koi 43, IRI nod 00007, MAN boz 43, BIB wel 5832 B1, B2, B3, D8, D9, D10, E4, H9, Z7, Z8, Z9, Z10, Z11 y Z12, KAP fod 23…

Raudo y servicial, Zai tomó en un segundo la forma de una bola dorada y se apresuró a recorrer volando los estantes de la biblioteca para ir guardando en su interior los libros cuyas claves iba enunciando su amo, que acabó perdiéndose a través del umbral que separaba ambas zonas. El golem le siguió.

Rede echó una mirada general al laboratorio y, mientras se encaminaba hacia el puñado de papeles, iba ajustando y programando cada elemento que se le iba cruzando en su camino, manteniendo siempre en constante ruido y movimiento aquel lugar tan impropio para su edad. Una vez llegó a su objetivo, ahora ya frío, tomó los papeles y fueron a parar a uno de sus cámaras fuertes, selladas con hechizos y bajo llave, para que nada de lo que allí había quedara al alcance de su molesta familia.

- Zai, el API doc 345 – le dijo el niño noé al golem, que se abrió como un come-cocos y el libro que pedía su amo quedó al alcance de su mano.

Y empezando a leer mientras caminaba sin inseguridad alguna, Rede salió de su habitación tras sellarla como solía hacer siempre, seguido por Zai flotando tras él.


[Cambio de escena - Torre]
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ChibiMoyashi

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